
ENERO 2010
El Museo Arrese fue inaugurado el 28 de junio de 1973 por el matrimonio Arrese, con el nombre de “Museo de la Encarnación”, en el edificio del antiguo convento del mismo nombre, bendecido canónicamente el 3 de junio de 1664.
Esta era su primera denominación, hasta que por acuerdo de la junta del patronato del museo, posteriormente se cambió el Nombre de “Museo de Arte Sacro de la Encarnación” por el de “Museo Arrese”, como recuerdo a su y fundador.
La construcción del convento fue debida en principio a la liberalidad de D. Pedro de Baigorri, nacido en Corella y que llegó a ostentar los títulos de Maestre de Campo, Caballero de Santiago, Capitán General y Gobernador de Buenos Aires.
En el año 1669 fue ocupado por las monjas benedictinas, las cuales permanecieron en el mismo durante más de tres siglos, hasta que decidieron trasladarse a Miralbueno (Zaragoza) vendiendo el convento y la Iglesia con todas las obras de arte que contenía.
En 1970 el Matrimonio Arrese lo compró y habilitó para establecer en él, el Museo Arese, al que trasladaron una parte importante de las obras que conservaban en su casa de Corella.
El Museo de Arte Sacro de “La Encarnación” permaneció abierto al público desde su inauguración en 1973 hasta el año 1997 en el que se procedió a su cierre para demoler el tercer piso, que había sido construido por las monjas sobre el edificio original, y así devolverlo a su estado primitivo, rebajando y remodelando su techumbre. Durante las obras se consideró necesaria la reordenación total del edificio para su adecuación a la nueva normativa de los museos, a la vez que se aprovechaba para restaurar las piezas que lo componían.
El día 8 de noviembre de 2001, S.A.R. el Príncipe de Asturias y de Viana, Don Felipe de Borbón, al que acompañaba el Presidente del Gobierno Foral de Navarra D. Miguel Sanz, procedió a la reinauguración oficial del Museo Arrese.
El exterior presenta una fachada de ladrillo tipo conventual con tres calles, dos cuerpos y ático central.
Sus fondos están formados principalmente por obras religiosas del Renacimiento y del Barroco, de las cuales citamos las que podemos denominas como “principales” a continuación:
Las piezas más antiguas del museo se exponen en la primera sala: podemos admirar desde una Cruz Procesional del Siglo XV, tallas como la de la Virgen Sedente de Cameros o la de Santa Quiteria, un relieve de alabastro fechado en el Siglo XV y realizado por Gil de Siloé, el Cristo Articulado que preside la sala y la escultura de San Emeterio y San Celedonio (Siglo XIII).
En otra de las salas se sitúan dos obras del genial pintor Claudio Coello, las Bodas místicas de Santa Gertrudis y el Martirio de San Placido. Ambas son obras que en origen estaban en la iglesia del convento.
Ya en la planta superior, en un lateral del claustro, se sitúan cuatro ornatos con piezas como el terno de los Aguado o el de los Toledo; ambos fechados en época barroca. Junto a ellos se encuentra el denominado Terno de las Calaveras, fechado en 1580 y que toma tal nombre debido a su iconografía.
En el mismo claustro superior podemos encontrar esculturas que antiguamente estaban en los retablos tanto en el mayor como en los laterales de la iglesia del convento, como las tallas de San Francisco de Asís o la de San Francisco Javier. En el mismo pasillo observaremos la figura de Jesús Atado a la Columna, obra de gran calidad atribuida en principio a Gregorio Fernández y que hoy en día se cree que puede ser obra de Juan de Balmaseda o de Biniés.
Otra de las salas del museo está dedicada al pintor corellano Antonio González Ruiz, Director en su época de la sección de pintura de la Real Academia de Bellas Artes. A lo largo de la sala se distribuyen obras pintadas por el artista junto con grabados realizados sobre obras suyas.
Por último, y digna de destacar, es la antigua iglesia del convento, donde se guardan los retablos originales de la misma y otros traídos de la Iglesia corellana de la Merced tras su derribo.
Inicio



