Casa de los Sesma

Casa de los Sesma

Sobresaliente construcción barroca que alojó al monarca Felipe V a principios del s. XVIII

La casa más sobresaliente de la arquitectura civil de Corella se encuentra en el nº 19 de la calle San Miguel. En su origen dieciochesco perteneció a Agustín de Sesma y Sierra, uno de los hombres de negocios más importantes de Navarra gracias al comercio lanar y arrendamientos, y a su esposa Josefa Escudero y Ruiz de Murillo, proveniente del también importante linaje corellano de los Escudero.

Agustín y Josefa contrajeron matrimonio en el año 1691. Como dote ella recibió unas antiguas casas a las que el matrimonio añadió otras colindantes compradas en 1697 a Martín Escudero, hermano de Josefa. En ese solar fue donde iniciaron en 1704, año en el que obtuvieron la ejecutoria de hidalguía que les permitió usar escudo de armas, la construcción de la que se convertiría en la casa principal de su mayorazgo y residencia del monarca Felipe V.

La primera estancia del monarca en la ciudad, entre el 14 de junio y el 20 de octubre de 1711, se explica por la fama curativa de los ajos y microclima de Corella para la recuperación de la reina Mª Luisa Gabriela de Saboya, enferma de una grave tuberculosis. De esta forma, en el contexto de la Guerra de Sucesión, Felipe V junto a su esposa, su hijo Luis -príncipe de Asturias- y la corte real se hospedó en la cómoda y recién levantada casa de los Sesma, recibiendo su propietario en 1712 el privilegio de poner cadenas en sus puertas. No obstante, meses después la reina falleció y en 1719 la casa volvió a alojar brevemente al monarca y a su segunda esposa Isabel de Farnesio.

La hermosa construcción es de ladrillo y, constituyendo un bloque horizontal, dispone de dos fachadas con amplias portadas. En la fachada más estrecha, sita en la calle San Miguel, se encuentra la descentrada portada principal formada por un arco de medio punto sobre pilastras toscanas cajeadas. Sobre ella se sitúa el balcón principal con exquisitas rejas de forja y enmarques del que cuelgan las mencionadas cadenas reales. Y finalmente, entre pilastras, se encuentran los vanos a modo de balcones y ventanas sin salientes coronados por alero de madera.

Junto a ello, causando un efecto óptico para ser visto desde la calle San Juan, el escudo de armas de los Sesma, Sierra y Ruiz de Murillo se ubica en la intersección de las dos fachadas enmarcado por niños sobre delfines, cuernos de la abundancia y un rico follaje. El primer cuartel muestra un águila; el tercero, cuartelado por dos animales enfrentados, torre y luna menguante; encontrándose el segundo y el cuarto muy deteriorados.

sesma-1
sesma-3
sesma-4
sesma-5
sesma-6
sesma-8
sesma-7
sesma-10
sesma-12
sesma-11